La selección de Estados Unidos logró una victoria histórica al vencer 2-0 a Bosnia-Herzegovina en la ronda de 32 del Mundial de la FIFA 2026, celebrado en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California. Este triunfo representa apenas la segunda victoria en fase eliminatoria en la historia del fútbol masculino estadounidense, y la primera desde 2002.
Folarin Balogun abrió el marcador justo antes del descanso con su tercer gol del torneo, pero fue expulsado minutos después por una controvertida decisión del VAR. Malik Tillman selló la victoria con un espectacular tiro libre en el minuto 82, asegurando el pase a los octavos de final, donde Estados Unidos se enfrentará a Bélgica el próximo lunes 6 de julio en Seattle.
Un triunfo que rompe una sequía de 24 años
Desde aquella memorable victoria sobre México en los octavos de final del Mundial de 2002, Estados Unidos no había vuelto a ganar un partido eliminatorio en la Copa del Mundo. Han pasado 24 años de sequía, 10 derrotas consecutivas contra equipos europeos y una historia de oportunidades desperdiciadas. Pero la noche del miércoles 1 de julio de 2026, todo cambió en el Levi’s Stadium.
“No fue un día perfecto, de ninguna manera”, dijo el defensor Chris Richards después del partido. “Pero fue nuestro día”. Esa frase resume perfectamente lo que significó esta victoria para un equipo que ha demostrado una resiliencia admirable a lo largo del torneo.
El gol de Balogun antes del descanso
El partido comenzó con un ritmo intenso pero trabado. Bosnia-Herzegovina, dirigida por Sergej Barbarez, planteó un esquema defensivo sólido que dificultó la creación de juego ofensivo estadounidense. El equipo europeo supo absorber la presión y rotar defensores con agilidad, manteniendo a raya a los atacantes locales.
Sin embargo, en el minuto 45, la defensa bosnia cometió un error fatal. Tim Ream interceptó un saque de meta en el medio campo y conectó con Malik Tillman, quien filtró un pase perfecto para Balogun dentro del área. El delantero del Monaco controló y disparó con la izquierda, enviando el balón al fondo de la red para poner el 1-0. Fue su tercer gol del torneo, igualando a Landon Donovan (2010) con la segunda mayor cantidad de goles de un estadounidense en una sola Copa del Mundo, solo superado por los cuatro de Bert Patenaude en 1930.
Balogun celebró con su versión del “Silencer” de LeBron James, un gesto que llamó la atención del mismo King James en las redes sociales.
La controvertida tarjeta roja que cambiará el rumbo del torneo
Apenas 19 minutos después de su gol, Balogun pasó de héroe a villano involuntario. En una disputa por el balón en el campo contrario, el delantero estadounidense chocó con el defensor bosnio Tarik Muharemovic. Ambos cayeron al suelo, pero en la caída, el taco de Balogun se enganchó en la pierna de Muharemovic, provocando que su tobillo se torciera.
El árbitro brasileño Raphael Claus no consideró la acción como merecedora de tarjeta en primera instancia, pero tras ser llamado al monitor por el VAR, revisó la jugada en cámara lenta y determinó que era “juego brusco grave”, mostrándole la tarjeta roja directa a Balogun. El delantero quedó visiblemente impactado y abandonó el campo entre consuelos de Christian Pulisic y Timothy Weah.
“¿Para mí? Nunca fue tarjeta roja”, declaró el entrenador Mauricio Pochettino, quien se convirtió en el primer técnico de Estados Unidos en conseguir tres victorias en un mismo Mundial. “Fue el momento de demostrar a todos, de demostrarnos a nosotros mismos, que no solo son palabras vacías cuando decimos que somos una familia”.
Tillman y su tiro libre para la historia
Con 10 hombres en el campo y el marcador 1-0, Estados Unidos necesitaba un momento de inspiración. Llegó en el minuto 82, cuando Malik Tillman se paró frente a un tiro libre justo fuera del área. Su bota derecha tenía un agujero después de que un jugador bosnio le pisara el pie durante el partido, rompiéndole el calcetín y dejándole sangre entre los dedos. Pero eso no le importaba.
“He estado soñando con este partido”, confesó Tillman después del encuentro. “He estado soñando con quizás cobrar un tiro libre y anotar un tiro libre”.
Junto a Antonee Robinson, discutió si disparar por encima de la barrera o por debajo. Finalmente, con un golpe de su adolorido pie derecho, Tillman elevó el balón por encima de las cabezas de los defensores bosnios, que medían casi como jugadores de la NBA, hacia el palo cercano. El balón desvió en el guante del portero y se incrustó en la red.
El estadio, vestido de camisetas rojas, blancas y azules, estalló en un rugido de alivio y euforia. Era el primer gol de tiro libre de Estados Unidos en un Mundial desde Eric Wynalda en el partido inaugural de 1994 contra Suiza. Tillman se cambió la bota derecha justo antes de anotar.
Un equipo que sabe sobreponerse a la adversidad
Lo que hizo especial esta victoria no fue solo el resultado, sino la forma en que se logró. Estados Unidos no solo jugó con 10 hombres durante los últimos 35 minutos, sino que lo hizo sin su máximo goleador y contra un equipo europeo, algo que históricamente se les había complicado.
“Hemos visto antes esta situación”, recordó Richards. Cuando Christian Pulisic se lesionó la pantorrilla en el primer partido de la fase de grupos, el equipo cerró esa victoria y luego derrotó a Australia en el siguiente partido sin su capitán. “Cuando un hombre cae, el siguiente da un paso al frente. Creo que la gente se preguntaba lo mismo cuando Christian cayó, y el siguiente dio un paso al frente. Definitivamente somos un equipo. Somos más que un solo jugador”.
Pochettino lo describió de manera más simple: “Cómo manejaron la situación fue increíble”. El técnico argentino, que asumió el cargo en 2024 con la misión de transformar el fútbol estadounidense, ha logrado crear una identidad de equipo que no se había visto antes en la USMNT.
El desafío de enfrentar a Bélgica sin Balogun
La victoria tiene un costo significativo. Balogun, máximo goleador del equipo con tres dianas en el torneo, estará suspendido para el partido de octavos de final contra Bélgica el lunes 6 de julio en Seattle. La suspensión mínima por tarjeta roja en un Mundial es de un partido, y las fuentes de FIFA confirmaron a ESPN que no es posible apelar esa sanción.
“Le dijimos que lo respaldamos”, afirmó Richards. “Sabemos que somos un equipo de 26, no solo uno”. Pochettino adelantó que el equipo elegirá entre “diferentes opciones” para reemplazar a Balogun. Uno de los candidatos, Hadji Wright, declaró estar listo si lo llaman. “Cien por ciento confiado en los muchachos”, dijo Wright. “Somos un equipo resistente. Sabemos qué hacer en esas situaciones”.
El enfrentamiento contra Bélgica tiene un sabor a revancha. En el Mundial de 2014, los “Diablos Rojos” eliminaron a Estados Unidos en los octavos de final con un marcador de 2-1 en tiempo extra. Ahora, con la ventaja de jugar en casa y con el impulso de una generación que está haciendo historia, los estadounidenses buscarán la venganza.
Récords y estadísticas que marcan una generación
Esta selección estadounidense ha roto múltiples récords en este Mundial. Sus tres victorias son la mayor cantidad en un solo torneo. Sus 10 goles en cuatro partidos también son la mejor marca ofensiva. Tiene la mejor diferencia de goles de su historia mundialista y sus dos porterías a cero igualan un récord del equipo.
“Son grandes hitos”, reconoció el capitán Tim Ream. “Pero no creo que nadie haya mencionado ni una vez las diferentes cosas que estamos logrando. Estamos enfocados en lo que hacemos a diario en el campo de entrenamiento, porque eso nos pone en la mejor posición posible para dar estos rendimientos”.
El centrocampista Weston McKennie fue igualmente ecuánime: “Es genial y es un logro. Pero al mismo tiempo, tenemos grandes expectativas sobre nosotros mismos. Eso es lo que esperamos de nosotros mismos, lo que esperamos de nuestro equipo. Solo queremos concentrarnos en Bélgica ahora y seguir haciendo historia”.
El análisis táctico del partido
Desde el punto de vista táctico, el partido mostró dos fases claramente diferenciadas. En la primera media hora, Estados Unidos dominó la posesión pero no logró traducirla en oportunidades claras. Bosnia se sentía cómoda absorbiendo presión y buscando contragolpes. El portero Matt Freese realizó dos atajadas tempranas cruciales para detener a Ermedin Demirovic, primero tras un saque de meta engañoso que pilló desprevenida a la defensa estadounidense, y luego en un tiro de esquina que Kerim Alajbegovic casi convierte directamente.
Tras la expulsión de Balogun, Pochettino replegó el equipo y apostó por la solidez defensiva. La estrategia funcionó: Bosnia no logró capitalizar su ventaja numérica y Estados Unidos mantuvo el control emocional del partido. La jugada del segundo gol, un tiro libre bien trabajado, fue el ejemplo perfecto de la madurez táctica de este equipo.
La afición, el jugador número 12
El Levi’s Stadium fue una caldera. Más de 68,000 aficionados, la gran mayoría vestidos con los colores de Estados Unidos, crearon un ambiente ensordecedor. Los cánticos de “U-S-A! U-S-A!” retumbaron en las gradas durante los minutos finales, impulsando al equipo local hacia la victoria.
El partido se jugó a menos de 20 millas del sitio donde la selección estadounidense perdió 1-0 ante la favorita Brasil en el Estadio Stanford en 1994, en su primer partido eliminatorio de la era moderna. Treinta y dos años después, la historia fue muy diferente.
Lo que viene: el duelo contra Bélgica
El próximo desafío para Estados Unidos será monumental. Bélgica, históricamente una de las potencias del fútbol europeo, espera en Seattle con un equipo renovado pero igualmente peligroso. La baja de Balogun es significativa, pero este equipo ha demostrado que sabe adaptarse.
“Sabemos que Bélgica es un gran equipo”, reconoció Pulisic. “Pero hemos demostrado que podemos competir contra cualquiera. Vamos a darlo todo”.
El partido está programado para el lunes 6 de julio en el Lumen Field de Seattle. Será una prueba de fuego para determinar si esta generación dorada del fútbol estadounidense puede realmente aspirar a lo más alto en su propio Mundial.
Estados Unidos suma ya tres victorias en el torneo, algo que ninguna selección masculina del país había conseguido antes. Pero como dijo McKennie, los récords son solo números. Lo que importa ahora es Bélgica. Y la oportunidad de seguir haciendo historia.
Redactor deportivo con más de una década de experiencia cubriendo fútbol internacional, incluyendo Copas del Mundo, torneos de la CONCACAF y las principales ligas europeas. Especialista en análisis táctico y cobertura de la selección estadounidense.

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