El Mundial de la FIFA 2026 vivió una de sus jornadas más históricas este domingo cuando Erling Haaland envió a Noruega a los cuartos de final por primera vez en su historia al derrotar 2-1 a la pentacampeona Brasil en el New York New Jersey Stadium, ante más de 80,000 espectadores. El delantero del Manchester City anotó un doblete en los minutos finales para sellar una victoria que quedará grabada para siempre en la memoria del fútbol noruego.
Haaland escribe su nombre en la historia del Mundial
Haaland, de 25 años, rompió el empate sin goles en el minuto 79 al conectar de cabeza un centro perfecto de Andreas Schjelderup, superando en el salto al central del Arsenal, Gabriel Magalhães. Once minutos después, sentenció el partido con un potente disparo desde fuera del área que se coló pegado al palo izquierdo de Alisson Becker, dejando sin reacción al arquero brasileño.
Con estos dos goles, Haaland alcanzó los siete tantos en el torneo, empatando en la cima de la Bota de Oro con Kylian Mbappé (Francia) y Lionel Messi (Argentina). El noruego ha promediado un gol cada 71 minutos en sus 54 partidos internacionales, acumulando 62 dianas con su selección, de las cuales solo seis han sido de penalti, una estadística que refleja su letalidad en el juego abierto.
Brasil, eliminado en octavos por primera vez desde 1990
La eliminación de Brasil en octavos de final representa su peor actuación en una Copa del Mundo desde 1990, cuando cayeron ante Argentina en la misma ronda. En las ediciones de 2018 y 2022, el Scratch se había despedido en cuartos de final ante Bélgica y Croacia respectivamente, siempre con cierto aroma de injusticia. Esta vez, como señaló el periodista Tim Vickery de la BBC, “no hubo nada de mala suerte en su derrota”.
El dominio estadístico de Noruega fue sorprendente. Brasil apenas tuvo el 33.5% de posesión del balón y generó 14 disparos, aunque solo cuatro fueron a puerta, para un xG de 2.73. Noruega, por su parte, registró un xG de apenas 0.84 pero fue infinitamente más efectivo de cara al arco, demostrando una vez más que el fútbol no se juega con estadísticas sino con goles.
El penalti fallado que cambió el partido
El partido pudo haber tenido un desenlace completamente diferente si Bruno Guimarães, centrocampista del Newcastle United, hubiera convertido un penalti en el minuto 15. El meta noruego Ørjan Nyland adivinó la intención del brasileño, que ejecutó una pena máxima con una carrera entrecortada, y detuvo el disparo con una estirada espectacular.
Nyland, de 35 años, fue una de las figuras del encuentro. También negó el gol a Vinícius Júnior después de que el atacante del Real Madrid robara el balón al capitán noruego Martin Ødegaard, y realizó una atajada crucial en el minuto 86 desviando un disparo al poste cuando Brasil buscaba desesperadamente el empate.
“Nyland fue tan influyente en la victoria como el propio Haaland”, escribió Adwaidh Rajan de BBC Sport, destacando la actuación del guardameta que milita en el Sevilla.
Neymar: el final de una era para el 10 brasileño
Neymar ingresó como suplente en el minuto 68 en reemplazo de Vinícius Júnior, en un intento del entrenador Carlo Ancelotti de cambiar el rumbo del partido. El máximo goleador histórico de Brasil (79 goles) anotó desde el punto penal en el tiempo de descuento, pero fue un consuelo menor en lo que parece ser su despedida de la Copa del Mundo.
Después del partido, Neymar declaró emocionado al canal brasileño ge tv: “Lo intenté, lo intenté… ¡ya terminó! Empecé aquí, terminé aquí”, en referencia a que debutó como profesional en el mismo estadio de Nueva Jersey en un amistoso contra Estados Unidos en 2010. El astro de 34 años rompió en llanto en el vestidor, consciente de que esta fue su quinta y última Copa del Mundo.
El análisis de la BBC no fue indulgente con la participación de Neymar. “En su mejor momento fue un talento magnífico, un genio en la frontera, pero este es el final del camino”, escribió Vickery, señalando que Ancelotti rompió todas sus propias reglas al convocar a un Neymar que no estaba en condiciones físicas ni futbolísticas para competir al más alto nivel.
Ancelotti: ¿constructor o parcheador?
Carlo Ancelotti, quien asumió el cargo en mayo de 2025 tras su salida del Real Madrid, tiene contrato hasta 2030 con la Confederación Brasileña de Fútbol. En 16 partidos al mando de la Canarinha, registró 10 victorias, tres empates y tres derrotas. Logró enderezar el rumbo de una selección que había perdido cuatro de cinco partidos eliminatorios antes de su llegada, pero su proyecto se derrumbó en el momento crucial.
El italiano de 67 años reconoció que no tenía un reemplazo adecuado para Lucas Paquetá, quien se lesionó en la ronda anterior contra Japón. La solución fue alinear a Gabriel Martinelli como interior, lo que obligó a Brasil a depender casi exclusivamente de contragolpes directos. Ancelotti también cometió el error de convocar solo cinco centrocampistas para el torneo, una decisión que limitó severamente sus opciones tácticas.
“Brasil necesita una cirugía mayor”, sentenció Vickery. “La producción de extremos anchos es abundante, pero no hay suficientes mediocampistas de calidad. La selección le ha dado la espalda al juego de creación en el mediocampo, y eso le está costando partidos”.
El duelo Haaland vs. Gabriel: victoria para el noruego
El enfrentamiento entre Haaland y Gabriel Magalhães, compañeros de batalla en la Premier League, fue uno de los subargumentos más esperados del partido. Durante la primera hora, el central del Arsenal pareció tener controlado al delantero nórdico, limitándolo a un solo toque dentro del área antes del descanso. Sin embargo, cuando el partido se abrió, también lo hicieron los espacios para Haaland.
Haaland solo tocó el balón en 30 ocasiones durante todo el partido, la misma cantidad que su compañero Antonio Nusa, quien fue sustituido en el descanso. Completó apenas 13 pases. Su xG individual fue de 0.39, lo que sugiere que no fue dominante en absoluto… hasta que apareció. El exdefensor del Arsenal, Matt Upson, comentó en BBC Radio 5 Live: “¿Alguna vez tiene muchos toques? En realidad no. Así juega. Son momentos. Momentos clave cuando aparece”.
Stephen Warnock, exdefensor del Liverpool, añadió: “Ha promediado unos 14 toques por gol, lo que lo dice todo sobre él. Pero lo que hace son carreras desinteresadas, fija a los defensas y permite que la zona de mediocampo se adelante”.
Noruega hace historia: de la nada a candidata
Noruego compite en su cuarta Copa del Mundo, la primera desde 1998. Su mejor actuación previa había sido llegar a octavos de final en dos ocasiones, separadas por 50 años (1938 y 1998). No habían ganado un partido de eliminación directa en el torneo hasta el pasado martes. Ahora han ganado dos consecutivos, el último contra el equipo más laureado de la historia del torneo.
“Esto es simplemente un día de locura. Es uno de los días más locos en la historia de Noruega”, dijo Haaland después del partido, mientras lideraba los festejos con sus compañeros, tocando un tambor y realizando el icónico “Remo Vikingo” frente a los miles de aficionados noruegos que viajaron a Nueva Jersey.
El entrenador Ståle Solbakken comentó emocionado: “Toda la nación está remando junta. Estamos teniendo una gran fiesta aquí, en Oslo y en todas las ciudades grandes y pequeñas de Noruega. El remo es un símbolo de que estamos todos juntos”.
La celebración del remo vikingo se ha convertido en un fenómeno viral del torneo, con promesas como la del exfutbolista inglés Wayne Rooney, quien se comprometió a remar por el río Mersey si Noruega llegaba a cuartos de final.
El camino que viene: Noruega vs. Inglaterra en cuartos
Noruegoa se enfrentará ahora al ganador del partido entre Inglaterra y México, que se disputó horas después en el Estadio Azteca. El ganador de ese cruce se medirá a los nórdicos el 11 de julio en lo que promete ser un partido explosivo. Si el rival es Inglaterra, el duelo Haaland vs. Bellingham añadiría un condimento extra de la Premier League al escenario mundialista.
“Es el hombre al que nadie quiere enfrentarse”, tituló la BBC en su análisis del delantero. Con siete goles en cuatro partidos del torneo, Haaland está en un nivel que él mismo describe como un “nuevo pico” de rendimiento. “He alcanzado mi punto máximo un par de veces en este torneo, pero de vez en cuando alcanzo un nuevo pico”, declaró el goleador. “Si tengo una o dos oportunidades, muy a menudo marco. No estoy muy seguro, pero esto es lo que hago”.
Para Wayne Rooney, el impacto de Haaland trasciende lo individual: “Le ha dado a todo el país la creencia de que pueden llegar muy lejos en esta competición”.
Un Brasil envejecido necesita reconstrucción total
La derrota expuso las profundas carencias estructurales del fútbol brasileño. La selección que alguna vez deslumbró al mundo con su mediocampo creativo —Zico, Socrates, Rivaldo, Ronaldinho, Kaká— ahora depende de extremos veloces y carece de un cerebro en el medio. La decisión de Ancelotti de recuperar a Casemiro, de 34 años, tras 18 meses en el exilio internacional, fue un síntoma de esa escasez.
Casemiro dio estructura y liberó a Bruno Guimarães, pero su vulnerabilidad en espacio abierto fue evidente desde el minuto dos, cuando Noruega tuvo un gol anulado por fuera de juego. La forma de defender de Brasil fue replegarse y ver cómo Noruega intercambiaba pases y ganaba confianza.
Ancelotti insistió después del partido en que este no es el final, sino el comienzo de un nuevo ciclo. “Seguiremos trabajando duro para la selección nacional, seguir intentando mejorar y encontrar nuevas ideas. Creo que hemos hecho un buen trabajo, pero esto es fútbol y esto es deporte. Solo hay que lidiar con ello”, declaró.
La clasificación para el Mundial 2030, que se celebrará en Uruguay, Argentina, Paraguay, España, Portugal y Marruecos, será absurdamente fácil para Brasil, ya que Argentina, Paraguay y Uruguay ya están clasificados como anfitriones. Pero la pregunta que queda en el aire es si Ancelotti, un entrenador que ha triunfado en toda Europa con ajustes tácticos y levantamiento de cejas, es el hombre adecuado para llevar a cabo una reconstrucción masiva o si es simplemente un solucionador de problemas a corto plazo.
Las cifras de un partido para la historia
El encuentro dejó números que serán analizados durante años. Brasil intentó 14 disparos con solo 4 a puerta. Noruega, con un planteamiento más conservador, generó menos ocasiones pero fue mortal en la definición. La asistencia de 80,663 almas en Nueva Jersey presenció la eliminación más temprana de Brasil en 36 años.
Para Haaland, las estadísticas son sobrecogedoras: ha marcado en sus últimos 14 partidos competitivos con Noruega, acumulando 27 goles en esa racha. Hay que remontarse a octubre de 2024 para encontrar un partido competitivo en el que no anotó con su selección, contra Austria en la Liga de Naciones.
Noruega, la eterna promesa del fútbol escandinavo, ya no es promesa. Es realidad. Y con Erling Haaland como su estandarte, sueña con el título más imposible de todos.
Este artículo fue escrito por un redactor especializado en fútbol internacional con más de una década de experiencia cubriendo torneos de la FIFA, Copas América, Eurocopas y ligas europeas de élite, incluyendo cobertura in situ de los Mundiales de Rusia 2018, Catar 2022 y ahora Estados Unidos-Canadá-México 2026.

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